Elegir una carrera universitaria es una preocupación de jóvenes recién egresados del colegio, y no es para menos, dado que esta decisión tendrá un impacto sobre su futuro. Muchos piensan en lo que querían ser cuando niños, otros escuchan la opinión de sus padres, compañeros y buscan información por internet, pero dan vueltas y finalmente concluyen: “no sé qué quiero estudiar”.

Tomar la decisión no es fácil y no está mal sentirse confundido, de hecho, es muy normal encontrarse en ese estado cuando se va a tomar una decisión tan importante; lo que está mal es quedarse esperando a que las respuestas lleguen.

En UniHorizonte parte de nuestro compromiso es orientar a los jóvenes para que tomen decisiones acertadas, que les haga sentir satisfechos y felices. Por eso, hemos preparado una guía, dividida en tres partes, que te ayudará a elegir la carrera correcta y no morir en el intento ¡Adelante!

  • Conócete a ti mismo

Autoconocimiento es un término que tal vez has escuchado en algún momento, este se refiere a la capacidad de introspección, de reconocerse como individuo e identificar aquello que nos diferencia de los demás.

Para poder hacer este análisis se deben realizar una serie de preguntas y responder de la manera más sincera posible.

  • ¿Qué es lo que me gusta?
  • ¿En qué soy bueno?
  • ¿Qué tipo de actividades me gusta hacer?
  • ¿Qué hago en mi tiempo libre?
  • ¿Cuáles habilidades reconocen los demás en mí?
  • ¿Cuáles son mis debilidades?
  • ¿Con qué clase de personas me gusta relacionarme?
  • ¿Me gusta hacer o pensar?
  • ¿En cuáles ambientes me siento cómodo?
  • ¿Me gusta seguir procesos o siempre estoy descubriendo cosas nuevas?
  • ¿Cuáles son esos valores que no negocio, que guían mi vida?
  • ¿Qué es importante: el prestigio o ayudar a los demás?

Tómate tu tiempo y analiza las respuestas, ya que muchas veces lo que se dice ser no concuerda con las acciones del diario vivir.

  • Conoce tus puntos fuertes

Los puntos fuertes no son precisamente los conocimientos técnicos de un área específica, son más bien actividades que se pueden desarrollar con facilidad. Todos tienen habilidades y fortalezas, solo que a veces no se reconocen porque las actividades se realizan de manera natural o se considera son características que hacen parte de la personalidad, pero otras personas las pueden identificar fácilmente.

Cuando analices tus puntos fuertes procura ser muy objetivo contigo mismo. Piensa en actividades que haces con facilidad, situaciones en que las personas piden tu ayuda porque saben que tú puedes resolverlo. Después, redacta una lista y piensa: ¿cómo me siento cuando realizo estas actividades? Tal vez eres muy bueno resolviendo problemas de matemáticas, pero no te gusta hacerlo.

  • Identifica tu tipo de inteligencia.

Infortunadamente, la inteligencia se asocia a buenas calificaciones y a resultados que se pueden medir. Pero, Howard Gardner, sicólogo de la Universidad de Harvard, logró identificar nueve tipos de inteligencias que diferencian a las personas y no se miden habitualmente.

El objetivo es descubrir cuál es tu tipo de inteligencia, ya que de acuerdo a ella podrás saber con mucha más claridad la profesión que se ajusta a tu perfil. Para este análisis es importante que tengas claro las actividades que desarrollas con facilidad y tu personalidad, así podrás hacer una identificación más efectiva.

Hasta este punto has respondido una serie de preguntas que aportan a la construcción de tu perfil, si consideras que falta alguna pregunta importante por responder, no temas añadirla porque el objetivo es que logres conocerte.

Una vez finalices el ejercicio te invitamos a leer el siguiente módulo: Cómo elegir la carrera correcta y no morir en el intento II